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23 de junio Por Cursalab comentario

Cómo evitar errores en la gestión de talento a distancia

Uno de los retos más grandes, tanto a manera personal pero más en lo profesional, ha sido tener que adaptar nuestro ambiente de trabajo a un espacio que posiblemente no haya estado preparado para eso; el Covid 19, en definitiva, ha remoldeado todo lo que conocíamos como “normal” y ha puesto al límite nuestra capacidad de adaptación. Es por eso mismo que, al ser el estilo de trabajo uno de los factores que más impacta en la productividad, los departamentos de recursos humanos no sólo deben estar preparados para la atracción y retención del talento, sino también para gestionarlo en todos los ambientes a los que esta pandemia nos haya mandado.

Pasado ya más de un año de iniciada la nueva normalidad, ¿cómo lo estamos gestionando? ¿Qué cuestiones debemos aclarar?

  • ¿Nuestros líderes tienen en claro que el talento es esencia?

Antes de cualquier otro papel que desempeñe nuestro colaborador, ya sea en el trabajo, familia, o amigo, es ser humano; es por ello imprescindible entenderlo como tal y anteponer su salud e integridad ante todo. Para ello, nuestra cultura debe ir direccionada hacia el bienestar de todos los colaboradores, partiendo de las gerencias para poder vivenciar el efecto boomerang.

  • ¿Cómo van con la tecnología?

Si bien ya nos hemos centrado en integrar la nueva tecnología y sus beneficios en los nuevos colaboradores para que puedan cumplir adecuadamente sus funciones, por otro lado debemos velar por su salud mental y evitar el tecnoestrés, que significa el estrés que provoca saturarnos de la tecnología, ya sea por el trabajo o por las redes sociales. Esto podemos hacerlo gestionando talleres de mindfulness para que puedan aprender a manejar sus emociones y adecuar su vida a las nuevas necesidades. Además, y el punto más vital, respetar los horarios de trabajo.

  • ¿Seguimos con la idea de que cantidad es igual a calidad?

Esta es una creencia que debemos erradicar ya que, por el contrario, las jornadas largas resultan desgastantes. Planteándolo en otro escenario, el trabajar mediante objetivos y fechas claras va a incrementar la eficiencia del equipo. Esto no significa dejar con total libertad al colaborador permitiendo que llegue tarde a las reuniones o incumpla la medición de los KPI’s, sino primar el respeto de las reglas básicas de convivencia y trabajo en equipo; además, podremos medir y evidenciar el compromiso del colaborador con la empresa.

  • ¿Tienes mapeadas las fechas claves y celebras los éxitos?

¿Cuándo fue la última vez que compartieron un café virtual como equipo? ¿Un team building, tal vez? Que el distanciamiento social no nos impida recordar fechas especiales, dar un cumplido o celebrar el logro de un objetivo ya sea personal o de equipo. Este tipo de festividades contribuirán a acrecentar el compromiso del colaborador.

  • ¿Están los colaboradores a la altura de las necesidades del mercado?

Las competencias del mercado profesional se han intensificado debido al Covid 19 y la competitividad es cada vez mayor; por ello, el desarrollo profesional es decisivo tanto para el crecimiento de la organización como para contribuir al crecimiento personal y profesional del colaborador. Un estudio de Randstad (2020) revela que “aquellas compañías que llevaban tiempo invirtiendo en la formación continua de sus empleados han logrado salir a flote de una manera más rápida y eficiente”. Ahora, las plataformas eLearning, como las de CursaLab, cuentan con interfaces amigables y adaptables para todo sistema.

Si bien el escenario ha cambiado, la adaptación es una capacidad que debemos moldear, utilizar y ejercitar siempre que podamos. ¿Qué más estamos haciendo por nuestro equipo?